Intoxicación Alimentaria

Recientemente al regreso de un campamento de niños de una misma escuela, terminaron en la emergencia mas del 80% de ellos con un síndrome caracterizado por nauseas vómitos e intolerancia oral, requiriendo muchos de ellos, atención hospitalaria para recibir hidratación endovenosa.
Esto es un típico caso de intoxicación alimentaria.

La intoxicación alimentaria suele ocurrir de manera individual, pero muchas veces como es este caso, de manera colectiva cuando se ingiere algún alimento descompuesto. La formación de toxinas suelen ocurrir en aquellos alimentos mal refrigerados, manipulados o dejados a la intemperie como ocurre en ocasiones con comidas llevada a lugares remotos donde se usarán alimentos en los siguientes tres días y algunas salsas en el caso donde estuvieron al sol por más de 8 horas.  Pero ojo, la toxina ya podría venir sellada y enlatada, pues  la manipulación industrial del alimento podría ser la causa.

La toxina proviene de una bacteria por ende se puede transmitir de cualquier comida mal manipulada. La descomposición parcial al no estar bien refrigeradas hará que aumente el chance de reproducirse de estas bacterias y una mayor tendencia a formar toxinas.
Lo que es importante es saber que es un riesgo potencial toda vez que se prepare comida para llevar donde su mantenimiento a temperaturas idóneas no es el adecuado.
La intoxicación alimentaria esta caracterizada por la súbita aparición de síntomas gastrointestinales agudos como son náuseas y vómitos incontenibles, seguidos rápidamente por diarrea profusa también incontenible. El caso típicamente es el de aquella persona que entra disparada al baño y no puede decidir que hacer primero si vomitar o defecar. El resultado en muchas ocasiones es perturbante y dramático lo que hace que se busque inmediatamente ayuda médica. El gran riesgo de esta condición es la deshidratación rápida debida a la pobre tolerancia oral.  La toxina ingerida genera una pérdida súbita de líquidos en el intestino, cierra llaves normales de reabsorción generando además gran perdida de cloruro de sodio. Este síndrome rara vez será acompañado en el inicio, de fiebre u otros signos de infección como dolores de cuerpo o muscular.  Dependiendo de qué tan pronto reacciona el intestino a la toxina, síntomas de debilidad sed y fatiga asociados a deshidratación podrían devenir.

Cualquiera que fuese la forma de presentación lo primero es ver si Usted, el menor, o el mayor de edad es capaz de tolerar líquidos para mantenerse hidratado. Si esto no es posible y han tenido tres de los episodios descritos anteriormente en un periodo de una hora, deben de acudir a una emergencia para ser rehidratados de inmediato.
El curso de esta enfermedad dependerá  de cuanta toxina fue ingerida. En líneas generales un cuerpo sano  sin otras enfermedades le toma 24 a 36 horas desactivar o neutralizar los efectos de la toxina. De tal manera que se trata de un curso aunque dramático, corto en duración.  El malestar podría continuar hasta un tercer día pero básicamente relacionado a la deshidratación.

¿Cómo prevenirlo?
Si planea llevar alimentos para cocinarse en los siguiente 3 días o más, asegúrese de comprar los más frescos posibles.
Mucho cuidado con el mantenimiento de alimentos, siempre llevar suficiente hielo para mantener refrigeradas las comidas o salsas preparadas destinadas a usarse después de 48 horas o más,
Quien vaya a manipular las comidas debe de mantener estricto higiene de manos antes de manipularlo,
Sacar los alimentos de su refrigeración el tiempo mínimo necesario antes de utilizarlo y guardar las salsas tan pronto se hallan terminado de usar.

Cuando decidas almorzar tarde en un restaurante siempre piensa que algunas de las salsas pudieron estar expuestas al medio ambienté más tiempo de lo debido, sería una buena idea que evitaras comer alimentos crudos en estas instancias. Y recuerda que hasta las latas de atún deben de ser guardadas bajo sombra porque en su interior podrían estar cociendose bacterias mínimas que aprovechan ” el calorcito” para reproducirse.

Más vale prevenir que lamentar, y si estas atento a estas cosas sencillas disminuirás dramáticamente la probabilidad de pasar un mal rato y, especialmente en campamentos, arruinar el viaje antes de lo planeado.
Mantente sano y hasta la próxima.

 

Dr. Fernando Salazar Muente